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Soluciones Naturales Para El Herpes Labial

El herpes labial es una enfermedad infecciosa caracterizada por la presencia de pequeñas ampollas en los labios, causadas por el virus del herpes simplex (VHS), que se divide en dos tipos: el VHS-1 y el VHS-2. Por lo general, este virus de carácter extremadamente contagioso, ingresa al organismo a través de una ruptura en el tejido cutáneo.  

El síntoma más común incluye una sensación de ardor y hormigueo en la zona de la boca donde luego aparecerá la ampolla. Ésta comienza siendo de color rojizo hasta formar una costra amarillenta antes de caer. Aunque hasta el momento no existe una cura definitiva para el herpes, con la ayuda de estos remedios caseros y naturales podrás acelerar aliviar sus síntomas y acelerar el proceso de curación de las lesiones.
 

Las causas y síntomas más comunes del herpes

Causas:
Cambios hormonales
Estrés emocional
Fiebre
Traumatismos en la piel
Exposición al sol por períodos de tiempo prolongados

Síntomas:
Dolor alrededor de la boca y labios
Fiebre
Dolor de garganta
Ganglios inflamados en el cuello y otras partes del cuerpo

10 Remedios naturales para tratar el herpes labial

1) Leche fría – Un vaso de leche fría puede ayudar a calmar la sensación de hormigueo y las molestias causadas por el virus. La leche entera contiene hemoglobinas que ayudan a prevenir la propagación del herpes. 

Remedio:
Sumerge un trozo de algodón en un recipiente con leche entera.
Aplícalo directamente sobre la ampolla, dejándolo actuar por 10 minutos.
Repite el procedimiento dos veces al día. 
 

2) Melisa – Esta hierba previene la propagación del herpes, gracias a sus compuestos polifenólicos y taninos que contribuyen a sus efectos antivirales. 

Remedio:
Agrega dos cucharadas de melisa seca en un recipiente con cuatro tazas de agua caliente. Deja las hierbas en remojo por 10 minutos.
Cuela y bebe la infusión todos los días antes o después de las comidas.
Con la ayuda de un disco de algodón, aplica té de melisa o su aceite esencial sobre la zona afectada, de tres a cinco veces por día, hasta que las lesiones desaparezcan.

3) Hielo – El hielo brinda un alivio temporal para el dolor y las molestias de las ampollas, reduciendo el enrojecimiento y la hinchazón. El frío del hielo refresca la zona afectada y previene la propagación de las lesiones.

Remedio:
Toma un cubo de hielo y envuélvelo en un trapo limpio.
Coloca el hielo sobre la zona afectada por 10 o 15 minutos.
Repite el procedimiento cada cuatro o cinco horas hasta aliviar los síntomas.

4) Echinacea – Esta poderosa hierba posee increíbles propiedades antivirales que ayudan a combatir el virus mientras mantienen el sistema inmune completamente protegido. El extracto de echinacea también es utilizado para combatir el virus del herpes simplex 1.

Remedio:
Aplica un pedacito de algodón con extracto de echinacea sobre la zona afectada.
También puedes beber té de echinacea a consumirlos en forma de cápsulas. En el último caso te recomendamos consultar con tu médico de cabecera antes de comenzar con la ingesta.
No consumas esta hierba por más de ocho semanas seguidas. 

5) Regaliz u orozús – La raíz del regaliz contiene ácido glicirricínico, un compuesto utilizado para tratar el herpes labial. Para aliviar los síntomas de esta condición, puedes masticar un dulce de regaliz o utilizar su raíz como remedio natural.

Remedio:
Mezcla una cucharada de raíz de regaliz en polvo con media cucharada de agua. 
Con la ayuda de un algodón, aplica la mezcla sobre la ampolla.
Déjala actuar por una o dos horas.
Repite el procedimiento por lo menos tres veces al día.
Como opciones alternativas, puedes masticar bastones de regaliz, beber su infusión o tomarlo en cápsulas. En el último caso, te recomendamos consultar con un médico antes de comenzar la ingesta.
 

6) Agua oxigenada – El agua oxigenada (peróxido de hidrógeno) solo puede ser utilizada para limpiar y desinfectar el área, una vez que la ampolla se convirtió en una costra amarillenta. No apliques el producto sobre una ampolla nueva y rojiza ya que podría agravar su condición. 

Remedio:
Sumerge un hisopo en agua oxigenada de 3%.
Aplícalo sobre el área donde se encuentra la ampolla, dejándolo actuar por varios minutos. 
Repite el procedimiento cada 3 o 4 horas.

7) Aceite de árbol de té – Las maravillosas propiedades antivirales del aceite de árbol de té pueden ayudar a reducir el tamaño de la ampolla hasta casi un 50%, de la noche a la mañana. Este producto posee compuestos antisépticos, fungicidas, y antiinflamatorios, todos ellos esenciales en el tratamiento del herpes labial. 

Remedios:
En un recipiente limpio, mezcla tres partes de agua con una parte de aceite de árbol de té hasta diluirlo. 
Sumerge un hisopo en la mezcla y aplícalo sobre la zona afectada tres veces al día.
También puedes combinar el aceite de árbol de té con la misma cantidad de aceite de oliva y unas gotas de aceite de eucalipto, y utilizar la mezcla como tratamiento tópico dos veces por día. 

8) Acetona – ¿Quién hubiera imaginado que una pequeña cantidad de acetona podría ser un remedio para el herpes labial? Este producto es excelente a la hora de aliviar las molestias y acelerar el proceso de curación.

Remedio: 
Sumerge una bola de algodón en acetona.
Aplica el algodón sobre la ampolla. 
Repite el procedimiento varias veces al día. 

9) Ajo – Las poderosas enzimas presentes en el ajo actúan como agentes antibacterianos, antivirales y fungicidas, que ayudan a tratar y curar las ampollas. El ajo reduce la inflamación, acelerando el proceso de curación.

Remedio:
Corta un diente de ajo por la mitad. 
Aplasta una de las mitades y aplícala sobre la ampolla.
Deja que las propiedades actúen durante 15 o 20 minutos. 
Repite el procedimiento de tres a cinco veces por día.
 

10) Lisina – La lisina bloquea la actividad de un aminoácido llamado arginina, que es conocido por desencadenar los episodios de herpes. Puedes obtener tu dosis de lisina mediante alimentos como leche, granos de soja, queso, o en su forma en cápsula.  

Remedio:
Mantén una dieta rica en proteínas, como queso, leche, carne, yogur y granos de soja. 
También puedes consumir este aminoácido en su versión en cápsula de 1.000 o 1.500 mg. Antes de comenzar con la ingesta te recomendamos consultar con un especialista.

Consejos extra:
 
Evita consumir alimentos con alto contenido ácido, como frutas cítricas, tomates o vinagre.
Evita los episodios de estrés.
Evita el contacto con las lesiones para evitar la propagación del virus.
Limita la exposición al sol, ya que podrías agravar el cuadro de las lesiones.
Utiliza un bálsamo labial y protección solar.
 
 
Lava tus manos cuidadosamente.
No compartas tus objetos personales, como labiales, toallas, afeitadoras, o cepillos de dientes.
No utilices los objetos personales de una persona que tiene el virus. 
 
 
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