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Soluciones Naturales Para Afecciones Infantiles

 

La llegada del invierno suele estar acompañada por narices congestionadas, gargantas inflamadas, fiebre y, por supuesto, resfríos. Si bien la medicina moderna ofrece una gran variedad de medicinas para tratar cada uno de estos casos, muchas veces no hay mejor soluciones que un tradicional remedio casero a base de ingredientes naturales. En esta oportunidad te enseñaremos a preparar 11 remedios caseros que han demostrado su poder y eficacia durante varias generaciones…


Remedios caseros
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1- Descongestivo

Uno de los problemas invernales más comunes en niños y adultos es la congestión nasal. Afortunadamente, este síntoma puede tratarse con remedios naturales de forma rápida y efectiva:

- Hierve 2 o 3 hojas de salvia en un recipiente con agua y 2 o 3 gotas de aceite de eucalipto. 
- Acerca tu rostro al recipiente y cubre tu cabeza con una toalla.
- Inhala el vapor durante algunos minutos y tu nariz se descongestionará como por arte de magia.


Remedios caseros
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2- Mucosidad

La mucosidad tiende a acumularse en la garganta, causando dificultad para respirar y tos constante. La solución para este problema es antigua pero efectiva: 

- Prepara la bañera con agua caliente, unas hojas de salvia, tomillo y eucalipto, y unas gotas de aceite de menta. 
- Sumérgete en la bañera, asegurándote que el agua cubra toda la zona del pecho.
- También puedes frotar tu pecho con una mezcla de aceite de oliva tibio, eucalipto, salvia y tomillo.


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3- Dolor de garganta

El dolor de garganta suele indicar que algún tipo de bacteria se está acumulando en esa región. El remedio para esta afección es tan simple como efectivo:

- Coloca agua hirviendo en una taza e incorpora media cucharada de sal. Deja enfriar unos minutos. 
- Utiliza la mezcla para hacer gárgaras durante 30 segundos, de manera de aliviar el dolor.


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4- Tos

La acumulación de bacteria y mucosidad en la garganta es una de las principales causas de la tos constante. El siguiente remedio ayuda a lubricar la garganta, aliviando el dolor y reduciendo la inflamación:

- En una taza, mezcla albahaca seca con jengibre en polvo y una cucharada de miel. 
- Llena la taza con agua hirviendo, mezcla bien y deja macerar por cinco minutos. 
- Para calmar la tos, bebe la infusión tres veces por día.


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5- Tos seca

La tos seca es aquella que no está asociada a la presencia de mucosidad o algún otro fluido obstructivo en el sistema respiratorio. Este tipo de tos puede ser indicio de otros tipos de afecciones: 

- Incorpora una cucharada de miel y una rama de canela en una taza con agua caliente.
- Deja que el agua se enfrié por cinco minutos, para absorber el aroma y la esencia de los ingredientes.
- Bebe la infusión para aliviar la tos seca.


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6- Resfrío

Cada año, el invierno trae consigo una epidemia de resfríos. Sin duda, uno de los mejores tratamientos para esta condición es este clásico remedio casero:

- Hierve una taza de leche con cuatro higos deshidratados.
- Licúa la mezcla hasta obtener un líquido homogéneo, que deberás beber de un solo sorbo.
- Repite el procedimiento a diario, sin olvidarte de incluir una buena sopa de pollo en tus comidas.


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7- Fiebre

Cuando nos enfermamos, nuestro cuerpo tiende a elevar la temperatura para retrasar el progreso de la enfermedad. Sin embargo, muchas veces, la fiebre nos produce más daños que beneficios. 

- Hierve una taza de agua con cilantro fresco picado.
- Filtra y deja enfriar.
- Sumerge varias gazas en el líquido, y aplícalas en diferentes zonas de tu cuerpo durante 2 o 3 minutos. 
- Repite el procedimiento tanta veces como sea necesario.


Remedios caseros
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8- Garganta inflamada

Al igual que la fiebre, la inflamación es un mecanismo de defensa para proteger al cuerpo de diferentes contaminantes. Para tratar este síntoma utiliza este clásico remedio:

- Hierve una taza de agua con una cucharada de orégano y otra de albahaca.
- Una vez que haya enfriado, cuela la infusión y bébela de a pequeños sorbos. 
- Intenta tragar el líquido lentamente, de manera de tener más contacto con la zona inflamada. 


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9- Infección de oído

Además de ser extremadamente dolorosas y molestas, las infecciones de oído son bastante comunes durante el invierno, en especial en los niños. Afortunadamente, puedes tratarla de forma efectiva con este remedio casero:

- Mezcla dos cucharadas de aceite de oliva con un diente de ajo picado.
- Deja reposar la preparación por tres horas, de manera que los ingredientes activos del ajo penetren en el aceite.
- Sumerge un pequeño pedazo de algodón en el aceite y, con cuida, colócalo en dentro del odio.


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10- Sinusitis

La sinusitis es una infección que se produce en los senos paranasales, que son cavidades ubicadas en el cráneo. Por lo general, es el resultado de una infección previa que no ha sido curada correctamente:

- Coloca una gota de aceite de sésamo en cada orificio nasal. Repite el procedimiento a diario.
- Mezcla una cucharada de azúcar con unas gotas de jugo de limón hasta obtener la consistencia de un gel.
- Aplica la mezcla sobre los senos (ubicados debajo de los ojos, a los costados de la nariz, y en los pómulos)


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11- Bronquitis

La bronquitis es una inflamación de las membranas mucosas de los bronquios (los canales que regulan la circulación de aire en los pulmones).

- Mezcla dos cucharadas de mostaza en polvo, con un poco de sal y agua hasta obtener una especie de pasta. 
- Antes de ir a dormir, aplica una pequeña cantidad de aceite de oliva tibio en el pecho y, por encima, coloca la pasta de mostaza.
- Cubre el pecho con una tela limpia.
- También puedes rallar rábano picante y consumir una cucharada por día.
 
 
Remedios caseros  
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