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¡Aprende a Plantar Jengibre En Tu Jardín!

Aunque el cultivo de esta raíz puede parecer difícil, hoy descubrirás que esta tarea es mucho más simple de los que pensabas. Además de ser una excelente adición en nuestras comidas, esta planta tiene maravillosas propiedades que puedes utilizar para el beneficio de tu salud y la de tu familia. Si quieres disfrutar del increíble aroma de esta raíz, y aprovechar sus propiedades medicinales, que mejor idea que comenzar a plantarla en el jardín de tu casa. 

Fuente

Los SI y los NO

SI NO
Sitio resguardado Escarcha
Luz solar filtrada Luz solar directa
Clima cálido Vientos fuertes
Humedad Suelos inundados
Suelo húmedo Climas muy fríos

Preparando la plantación

 
La mejor forma de comenzar a plantar es utilizando un rizoma de jengibre, es decir el tallo subterráneo con yemas que crecen emitiendo raíces y brotes herbáceos. Para ello, ve al vivero más cercano y busca los rizomas más frescos y voluminosos. Antes de comenzar la plantación, muchas personas recomiendan dejar los rizomas en remojo durante toda una noche. 

La clave del éxito a la hora de cultivar jengibre se encuentra en el suelo, que debe ser rico, húmedo, y bien drenado. La mejor época para comenzar la plantación es hacia finales del invierno, de manera de tener las raíces listas para plantar en exteriores hacia comienzos de la primavera. Aunque también es posible plantar los rizomas directamente en el jardín, durante las primeras etapas, y hasta que las raíces hayan germinado, es más seguro hacerlo en interiores. 
 
 
Trasplante
 
Planta las raíces con una distancia de 20 a 30 cm entre cada una de ellas, en un lugar que esté fuera del contacto directo con la luz solar la mayor parte del día. Debido a que el jengibre no soporta tener sus raíces demasiado húmedas y blandas, es importante elegir un sector donde el suelo tenga buen drenaje, y evitar las zonas con depresiones donde pueda acumularse el agua. 

Instrucciones para el cultivo

Para mantener el suelo húmedo, agrega una capa de abono alrededor de la base de la planta cuando veas que ésta comienza a crecer. Esto no solo ayudará a mantener la humedad, sino que también evitará que la superficie sea invadida con facilidad por mala hierba. 
Aunque la planta necesita ser regada con frecuencia, es importante no excederse ya que podrías terminar ahogando las raíces. En este sentido, un riego abundante de dos a tres veces por semana será suficiente. 
 
 
Nota: no te preocupes si la planta no comienza a florecer, ya que este proceso requiere por lo menos dos años, y nuestro objetivo es cosechar las raíces en poco menos de un año. 
 
Recipientes

Cada planta de jengibre debería estar ubicada en una maceta o recipiente de por lo menos 20 cm de ancho. Si tienes un recipiente más grande podrás plantar más rizomas, ya que a éstos no les importa estar un poco apretados. En caso de que el suelo no esté lo suficientemente drenado, puedes colocar una capa de gravilla en la base del recipiente para contribuir con este propósito. 

Cosecha y almacenamiento

El jengibre requiere de mucha paciencia, ya que deberás esperar casi un año entero para poder disfrutar de la cosecha. El momento indicado para recoger las raíces es cuando las hojas de la planta comienzan a morir y caer. Una vez alcanzada esta etapa, podrás cavar y retirar todos los brotes que hayas plantado. 
 
 
Una vez extraídas del suelo, lava las raíces hasta remover cualquier resto de tierra, y almacénalas en el refrigerador, sin pelar y dentro de una bolsa plástica con un pequeño trapo húmedo en su interior. También puedes optar por almacenarlas dentro del congelador, de manera de conservarlas por más tiempo. 
 
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