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Fibra: El Alimento Para La Diabetes

La diabetes es una enfermedad crónica que sucede cuando el organismo pierde la capacidad de producir suficiente insulina o de utilizarla de forma eficaz. Como consecuencia, los pacientes que padecen diabetes no logran absorber la glucosa adecuadamente, de manera que ésta permanece en el torrente sanguíneo, produciendo daños crecientes en los diferentes tejidos.

Por esta razón se recomienda que los pacientes diabéticos lleven una dieta rica en fibra alimentaria, un nutriente que aumenta la capacidad del cuerpo para metabolizar la glucosa en sangre, y ayuda a retrasar el proceso de absorción de carbohidratos, lo cual es importante a la hora de mantener los niveles de azúcar estables. ¡Si aún no estás convencido, aquí tienes otras 6 razones!

1- La fibra aumenta la sensibilidad a la insulina

Una gran variedad de estudios ha descubierto que el consumo de importantes cantidades de fibra alimentaria en un período de varias semanas o meses, ha sido asociado con una reducción de los biomarcadores de resistencia a la insulina. Esto puede deberse a las propiedades antiinflamatorias de la fibra alimentaria, que reducen los niveles de la proteína C reactiva, una proteína plasmática circulante que aumenta sus niveles en respuesta a la inflamación. Otra de las razones puede atribuirse al accionar de los ácidos grasos de cadena corta, que son producidos por la fibra alimentaria al fermentar en el intestino, y tienden a inhibir la transformación de las grasas almacenadas en ácidos grasos libres. Se cree que dicha trasformación juega un rol crucial en la creación de resistencia a la insulina en los músculos esqueléticos.
 

2- La fibra retrasa la liberación de glucosa en el torrente sanguíneo

Al retrasar los procesos del sistema digestivo, la fibra soluble también produce un consecuente retraso en la asimilación de los carbohidratos que consumimos. Como resultado, la liberación de glucosa en el torrente sanguíneo luego de comer tiende a ocurrir a menor velocidad y en un período de tiempo más largo. Esto significa que, gracias a la fibra soluble, los niveles de glucosa no aumentarán de forma drástica y repentina luego de comer.

3- La fibra le indica al hígado que produzca menos glucosa

El proceso de fermentación que envía señales al cuerpo para que se vuelva más sensible a la insulina es el mismo que inhibe la producción de glucosa en el hígado. Este efecto ayuda a combatir la sobreproducción de glucosa que ocurre como consecuencia de la resistencia a la insulina. 

 
4- La fibra ayuda a reducir el apetito

Diversos estudios han demostrado que las personas que siguen dietas ricas en fibra suelen sentirse más satisfechas luego de comer y menos hambrientas entre las comidas. Debido a que la fibra alimentaria es más sustanciosa que otros nutrientes, cuando la consumimos, el estómago se expande y envía señales al cerebro para suprimir el apetito. La fibra soluble también retrasa el transporte de los alimentos a través del tracto digestivo, permitiendo que los nutrientes sean absorbidos de forma más lenta y aumentando la sensación de saciedad. Como si esto fuera poco, muchos especialistas sugieren que la fibra actúa directamente sobre las células de las paredes intestinales, estimulando una respuesta hormonal que podría contribuir a la sensación de saciedad. 

5- La fibra alimentaria altera una bacteria intestinal clave

Debido a que la fibra alimentaria produce cambios en la composición de la microbiota intestinal, un conjunto de mil millones de bacterias y otros microbios que habitan el tracto intestinal, dichos microbios terminan consumiendo más calorías de los alimentos que ingerimos, permitiendo así un menor ingreso de calorías en el cuerpo.

 
6- Las dietas ricas en fibra alimentaria ayudan a mantener un peso saludable

La capacidad de la fibra para producir una aumento de la sensación de saciedad y una alteración de la microbiota intestinal sugiere que las dietas ricas en este nutriente podrían ayudar a prevenir el exceso de grasa corporal. De hecho, diversos estudios han confirmado que cuanto mayor sea el consumo de fibra, menor será el peso y la grasa corporal de una persona. Además, otros estudios llevados a cabo en personas con sobrepeso han comprobado que este tipo de dietas suelen derivar en pérdidas progresivas de peso. Mantener un peso saludable te ayudará a mejorar la sensibilidad la sensibilidad a la insulina y reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo II. 

Bonus: Recuerda que incluso los alimentos ricos en fibra pueden elevar los niveles de azúcar en cierto punto, por lo que te recomendamos consumirlos junto con alimentos ricos en proteína. Por ejemplo, puede combinar una fruta con un puñado de nueces, unos huevos revueltos con una tostada de pan integral, o un bol de frijoles horneados con una pechuga de pollo o pavo. 
 
Algunas de las principales fuentes de fibra:
  • Maíz
  • Frijoles
  • Aguacate 
  • Panes integrales
  • Lentejas
  • Pera
  • Manzana
  • Avena
  • Brócoli
  • Arroz integral
 
Artículo original: Rd
Imágenes fuente: Pixabay
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