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Llegando a Las Puertas Del Cielo

El Redactor: Sandra F.
 Un hombre y su perro murieron y llegaron al cielo.

En la cima de una colina, frente a ellos, había una puerta increíble, hecha de una perla que brillaba a la luz del sol.
Cuando llegaron a la puerta, vieron a un hombre sentado en el umbral.
"Disculpe", se volvió el dueño del perro, "¿dónde estamos?".

"En el cielo", respondió el hombre.
"¿Puedo tomar un vaso de agua?", preguntó el dueño del perro.

"Por supuesto", respondió el guardia de la puerta.
"Entra y me asegurare de que te traigan un vaso de agua fría".

"¿Puede entrar también mi amigo?
 "Lo siento", respondió el guardia. "No permitimos la entrada de mascotas".
El hombre decidió dejar el agua, llamó a su perro y continuaron.

La carretera se convirtió en un camino de tierra y llegaron a una puerta de madera que se interponía en el camino sin valla a su alrededor. Más allá de la puerta había un hombre agachado y leyendo un libro.

"Disculpe", "¿Hay agua aquí?"

"Claro, pasen", respondió el hombre.

Atravesaron la puerta y se dirigieron al grifo y bebieron lo que querían.

Las Puertas Del Cielo

"Gracias. ¿Qué es este lugar?", pregunto el dueño del perro.

"Es el paraíso" Respondió el hombre

"Es muy confuso", dijo el dueño del perro, "el hombre que conocimos antes nos dijo que allá era el paraíso".

"Si te refieres a la calle dorada con Puerta de Perla, ese es el infierno"

" y no les importa que utilizen el nombre de ustedes allá?" dijo el dueño del perro.

"No", respondió el hombre.
"Nos alegramos de que sean ellos los que se llevan a todos los que estan dispuestos a dejar a sus amigos por fuera"...
 
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