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Cuento Espiritual: El Hombre y La Roca

 Había un hombre que era muy ferviente a Dios, pasaba el tiempo rezando y guardando los mandamientos. 

Un día se encontraba rezando y escuchó una voz que le dijo: “quiero que vayas y empujes la roca más enorme que te encuentres”.

A la mañana siguiente el hombre se despertó temprano y motivado por lo que la voz celestial le había pedido fue en búsqueda de una enorme roca. 

Al encontrarla comenzó de inmediato a empujarla, pero nada sucedía y así pasó todo el día empujando la roca esperando que se moviera, pero nada.

Al día siguiente lo intentó de nuevo pero la roca, continuaba sin moverse, por más que se empeñara la roca no se movía ni un centímetro. 

Y así estuvo haciendo lo mismo por tres meses consecutivos, hasta que se frustró y dejó de empujar.

Cuento Espiritual: El Hombre y La Roca

Esa noche, de nuevo escuchó a la misma voz que le decía: ¿por qué dejaste de empujar la roca?

El hombre respondió: 

“Me cansé de hacerlo, porque no pasaba nada”

La voz le dijo:

“¿No ha pasado nada? Tan sólo mírate en lo que te has convertido, en una persona determinada y enfocada, mira además lo desarrollados que están tus músculos. Definitivamente no eres la misma persona que la que empezó a empujar la roca el primer día”.


Moraleja: 

Ante las dificultades que se nos presentan en la vida en ocasiones tendemos a rendirnos, nos cansamos de empujar “la enorme roca” sin que se mueva un centímetro, sin embargo, no nos damos cuenta que es el proceso de empuje lo que realmente nos transforma. 

 

¡Te pedimos esta inspiradora historia con alguien que le pueda ser de utilidad!

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