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8 Impactos De Las Dietas Bajas En Carbohidratos

La tendencia de las dietas bajas en carbohidratos se está volviendo cada vez más popular en todo el mundo. En la actualidad, son cada vez más las personas que intentan reducir el consumo de panes, pastas, y tortas para experimentar los efectos que esto produce en su organismo. Sin embargo, hoy descubrirás que los granos están lejos de ser iguales, y que sus efectos varían fuertemente de acuerdo al tipo y tamaño de porción consumida. Si quieres aprender más sobre este tema, la siguiente lista te mostrará los 8 principales impactos de las dietas bajas en carbohidratos. 

1- Pérdida de peso en agua

Cuando una persona reduce su consumo de carbohidratos, lo primero que notará es una pérdida de peso rápida y notoria, como si los kilos de más hubiesen desaparecido por arte de magia. Sin embargo, en estos casos, el cuerpo pierde agua en lugar de grasa. Cuando los carbohidratos son almacenados en el cuerpo en la forma de glucógeno, cada gramo termina almacenando entre tres y cuatro veces su peso en agua. Por esta razón, al reducir el consumo de carbohidratos y comenzar a utilizar las reservas de glucógeno, lo más probable es que experimentes una importante pérdida de peso en agua. 

2- La fiebre de las dietas bajas en carbohidratos

Debido a que los carbohidratos son la principal fuente de energía, cuando una persona reduce su consumo, el cerebro se vuelve más propenso a cansarse y fatigarse, en especial si las reservas de glucógeno se encuentran bajas o agotadas. Eventualmente, una vez que el todo el glucógeno ha desaparecido, el cerebro comienza asimilar grasa, y se ve obligado a funcionar a partir de pequeños fragmentos de carbón, conocidos como cetonas o cuerpos cetónicos. 

Como consecuencia de este desequilibrio, la persona puede manifestar mal aliento, sequedad bucal, cansancio, debilidad, mareos, insomnio, náuseas y confusión, que son algunos de los síntomas típicos de la fiebre. Aunque, con el tiempo, el cuerpo se acostumbra a funcionar a partir de cetonas y los síntomas se vuelven más leves, estos cuerpos no son el combustible más adecuado para el cerebro. 
 

3- Antojos controlados

Los carbohidratos refinados son conocidos por producir picos de azúcar, que luego bajan de forma repentina. De acuerdo con investigaciones recientes publicadas en la Revista Estadounidense de Nutrición Clínica, estos cambios repentinos en los niveles de azúcar activan centros de adicción en el cerebro, que son los causantes de los fuertes antojos. Por esta razón, optar por granos integrales ricos en fibra te ayudará a mantener los niveles de azúcar estables, y prevenir la ocurrencia de antojos. 

4- Aumento del riesgo de enfermedades cardíacas y diabetes

Cuando se trata de estas enfermedades, el tipo de granos que decides desterrar de tu dieta puede hacer la diferencia. Por ejemplo, un estudio publicado en la revista PLOS ONE descubrió que los carbohidratos refinados elevan los niveles de un tipo de ácido graso llamado ácido palmitoleico, aumentando el riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas y diabetes tipo II. Sin embargo, de acuerdo con la Asociación Estadounidense para el Corazón, el consumo de granos integrales puede ayudar a reducir los niveles de colesterol, y reducir el riesgo de padecer enfermedades cardíacas, ACV, obesidad y diabetes tipo II. 
 

5- Baja en los niveles de energía

Los granos integrales son una excelente fuente de hierro, magnesio, y vitaminas B, todos ellos nutrientes esenciales para mantener nuestros niveles de energía en estado óptimo. En este sentido, y teniendo en cuenta que los carbohidratos son el combustible preferido de nuestro cuerpo, la falta de este nutriente en tu organismo puede retrasar el funcionamiento de las células y el metabolismo. 

6- Constipación

El consumo de granos integrales determina la cantidad de fibra que suministraremos a nuestro cuerpo. En un estudio reciente sobre nutrición se descubrió que el 92% de los adultos en Estados Unidos no obtiene la dosis suficiente de granos integrales. La fibra, que es la parte indigerible de las plantas, no solo ayuda a estabilizar los niveles de azúcar, sino que también contribuye al funcionamiento óptimo del sistema digestivo, y la reducción del riesgo de obesidad y ciertas enfermedades crónicas.  
 

7- Cambios de humor

Cuando reduces el consumo de carbohidratos, los cambios de humor no solo suceden porque todos tus sándwiches pasaron a ser de lechuga en lugar de pan. Estos compuestos, tanto complejos como refinados, aumentan los niveles de serotonina en el cerebro, un neurotransmisor encargado de regular el humor y transmitir la sensación de bienestar y felicidad. En este sentido, si dejas de consumir carbohidratos saludables, como granos integrales, tu salud mental también ser verá afectada.

8- La actividad física es una tortura

Como lo hemos mencionado anteriormente, los carbohidratos son la principal fuente de energía para todas las actividades de nuestro cuerpo, incluyendo los entrenamientos de fuerza y resistencia. Por esta razón, una reducción de carbohidratos se traduce en una reducción de energía que afectará tu capacidad para producir fuerza y tu rendimiento físico. 

Conclusión - la reducción de carbohidratos debe aplicarse a aquellos de tipo refinado, que son los causantes de picos repentinos de azúcar y alteraciones en los niveles de energía. Por su parte, los carbohidratos complejos, como el salvado, la cebada, o la avena, son una fuente de energía vital que debe ser incluida en tu dieta, para gozar de una buena salud, y mantener una nutrición óptima. 
 
 
Artículo original: Prevention
 
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