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Seguro No Conocías Todos Estos Usos de la Lejía

Uno de los productos caseros de uso común es la lejía que tiene distintos usos, como blanquear, descolorar y desinfectar. El cloro contenido en este producto se utiliza principalmente para blanquear telas y desinfectar los baños, entre otras cosas, pero puede hacer mucho más. ADVERTENCIA: Cuando estés utilizando lejía, asegúrate de usar guantes, evitar el contacto con los ojos, y de utilizarla únicamente en lugares bien ventilados.

1. Herbicida

La lejía es muy dañina para las plantas y por lo tanto puede ser utilizada como un potente herbicida. Utilízala en zonas donde no desees que crezcan plantas o en las que las malas hierbas son un problema. Siempre ten cuidado de no poner esta sustancia por demás, crea una mezcla de la misma cantidad de lejía y agua y rocíala en el área deseada o coloca directamente unas gotas en la planta que deseas que desaparezca.
 

2. Pesticida y repelente de insectos

Si sufres de una plaga, puedes quedarte tranquilo que es posible de solucionar con lejía. La mayoría de los insectos respiran por medio de su exoesqueleto, por lo que rociarles con esta lejía es una buena manera de erradicarlos. Durante la temporada de mosquitos, colocar una taza con una mezcla de mitad de agua y mitad de lavandina, alejara a los molestos insectos, además, puedes deshacerte de los huevos de insectos y alterar los rastros químicos que algunos insectos (como las hormigas) utilizan para encontrar el camino hacia tu casa.
 
3. Extender la vida de las flores en un florero
 
Si adoras decorar tu casa con flores frescas pero se te hace complicado mantenerlas un buen tiempo vivas y radiantes, simplemente debes agregarle al agua una pequeña cantidad de lejía. La sustancia se encargara de eliminar todas las bacterias y hongos que puedan encontrarse en el agua y permitirá a las flores continuar frescas y bellas por más tiempo, además de evitar todo tipo de manchas de algas en el florero. Asegúrate de no poner más de un cuarto de cucharadita por taza de agua.

4. Eliminar el musgo y moho

Para quitar el musgo y el moho de los azulejos, mezcla media taza de lejía en un balde de 2 litros de agua, luego con una escoba vieja friega la zona afectada. La sustancia removerá absolutamente todo el moho y musgo, dejando los azulejos limpios y no resbaladizos. Este método también es útil para superficies de hormigón, aceras, pavimento e incluso tejas de techos.

5. Pulir porcelana y cristalería

Mezcla una cucharadita de lejía en una taza de agua, luego utiliza una toalla de cocina blanca y humedecida con mezcla, para pulir y desinfectar la vajilla. Además esta sustancia puede ser utilizada para pulir cubiertos de plata, siempre que sean lavados con cuidado luego.
 

6. Para tratamiento de hongos en los pies y malos olores

Si sufres de fuertes y malos olores en los pies o algún tipo de hogos en los mismos, sabes la vergüenza y estigmas sociales que esto conlleva. Aunque exponer a tu piel a una solución muy concentrada de lejía es malo, empapar tus pies en un balde lleno con dos litros de agua y 1/4 de taza de lavandina no concentrada, logrará maravillas en tus pies. No sumerjas los pies durante más de 5 minutos, y luego lávalos cuidadosamente. (No hagas esto si tienes alguna lastimadura abierta o irritación en tus pies).

7. Desinfectante poderoso

Si te gusta comprar cosas en tiendas de segunda mano o ventas de garaje, o si desea utilizar algo que se ha almacenado durante bastante tiempo en un garaje húmedo, es posible que desees limpiarlo antes de comenzar a utilizarlo. Asegúrate de que pueda ser mojado con lejía, y luego dejarlo en una bañera llena de 4 litros de agua y un cuarto de taza de blanqueador. Déjelo en remojo durante 10 minutos y luego enjuágalo, el artículo quedará tan limpio como si fuera nuevo.
 

8. Desinfectar herramientas de Jardín

Nadie dejaría a un médico utilizar los mismos instrumentos con dos personas distintas y sin desinfectarlas, lo mismo ocurre con las herramientas de jardinería. Utilizas estas herramientas para cortar y remover plantas enfermas o en descomposición y si no las desinfectas luego de utilizarlas, puedes infectar a plantas sanas posteriormente. Toma un balde y llénalo con 2 litros de agua y 1/2 de taza de lejía, remoja tus herramientas de jardín, y luego déjalos secar al aire. Esto además es eficaz para prevenir óxido.

9. Limpiar los botes de basura

Incluso las más robustas bolsas de basura se pueden rasgar y chorrear sustancias desagradables en el tacho, dejándolo sucio y maloliente. Cuando notes que el cesto de la basura comienza a apestar, mezcla lejía con agua caliente (no olvides los guantes para cuidar tu piel) y friega las paredes y la base del cesto con ella, por ultimo tira el contenido en el inodoro. Tu cesto de basura, estará limpio y desinfectado.
 

10. Limpiar muebles de plástico

Los muebles de plástico a menudo le llenan de suciedad y bacterias en los las esquinas y grietas, zonas que son muy difíciles de limpiar. La solución a este inconveniente es, utilizando un par de guantes, mezclar 1/2 taza de lejía en dos litros de agua y utilizando un cepillo, limpiar cada rincón de los muebles hasta que queden del color original y sin ninguna mancha de suciedad y bacteria.

11. Desinfectar toallas

Remoja las toallas en agua con una pequeña cantidad de lejía para deshacerte de toda posible bacteria y moho que pueda estar formada en sus fibras. Esto es algo útil de hacer, además cuando algún miembro de la familia se encuentra enfermo y debes desinfectar las toallas para reducir el riesgo del contagio. Asegúrate de hacerlo sólo con toallas blancas de 100% algodón, de lo contrario se tornaran amarillentas.
 

 
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